5/04/2006

Estribillo

Camino a casa escucho la canción de Shakira "Hips don´t lie" y me acuerdo de que soy tan mujer. La música me revienta por encima del cuerpo que se desliza por los acordes involuntariamente. Tengo un cuerpo demasiado contento. Es un alivio manejar sola, acelerar tanto como pueda. Siento algún placer extraño en no ir con los niños en el carro. Qué importa que los hombres de la guagua al lado, babeándose, escupan espadas verbales. Qué importa que el marchante con su montaña de dulces color caca, insinúe con su bembota lo que ya dijo una vez, como si yo estuviera sorda. ¿El no sabe que también soy ciega? Y como si no hubiera sido ya mucho para una persona casada, en otro semáforo también de rojo, pongo mi CD de Noches en el Kabash. Todos los címbalos, toda esa gutural desarmonía tan melodiosa, las voces femeninas que no cantan pero gimen y parecen una montaña de hombres que replican la cara de Máximo. Toda esa arena que me pega en el rostro, en los pechos vivos, en el cuello, baja por los brazos y se sienta a esperar la noche; cuando puedo ser tan mujer...con los ojos abiertos.